23 - Los Picapiedra - Los AstrolocosTodavía está presente en nuestra cultura el gen que compele a las mujeres a ser administradoras austeras y honestas de los recursos económicos que logre traer su hombre al hogar.

Logrará comprar bienes y servicios a precios increíbles logrando que su familia tenga un maravilloso bienestar con los escasísimos recursos que pueda aportar su hombre.

Mantendrá la higiene en niveles de excelencia, será experta en quitar manchas, en preparar menús exóticos con dos papas y un boniato, la bolsa de los residuos será prácticamente inexistente porque todo desperdicio sabrá ella cómo aprovecharlo.

Su destreza manual se expresará en rutilantes en tejidos, confección de prendas de tela —queda exonerada de la confección de calzado—, la cocina incluirá repostería bellamente decorada, tendrá una habilidad natural para que su casa parezca un palacio de esquisito buen gusto.

Los conocimientos sobre el cuidado infantil serán innatos y muy sabios. Deberá destacarse por su particular carisma a la hora de educar a los hijos hasta que contraigan matrimonio y si la casa es amplia, también sabrá cómo educar a las nueras y a los yernos.

Durante su juventud pudo haberse recibido de ingeniera, abogada, médica o psicóloga, pero luego sabrá abandonar estas destrezas porque tendrán prioridad para ella el éxito laboral de su marido y la crianza de los hijos.

El único dinero que podrán tocar sus manos será el que traiga el esposo porque el que ganara ella empañaría la habilidad del cónyuge además de generar una sórdida sospecha sobre qué tuvo que hacer para ganárselo.

Repito: el gen que trae este conjunto de ideas aún está circulando en nuestros cuerpos ‘del siglo pasado’ e ignorar la tara que conlleva sólo sirve para agravar las consecuencias.

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