El hombre que posea un cuerpo robusto, alto y con rasgos armoniosos, es más que probable que sea atractivo para las mujeres y también para los hombres, ¿por qué no?

Anda por ahí una teoría de que la mujer elige al hombre intuitivamente, detectando la mejor mezcla genética para su prole.

Pero también es cierto que muchas mujeres son sensibles a la capacidad oratoria. El hombre que tiene un buen dominio del idioma, del habla y de la oratoria, puede darse el lujo de no estar tan pendiente de su apariencia física.

Les cuento que el idioma tiene una significación en segundo plano que, por ser menos evidente, pasa desapercibida.

La mujer busca en realidad un buen semental para tener hijos hermosos. La palabra semental es pariente de las palabras semen y semilla y éstas también están muy vinculadas con semántica (parte de la lingüística que estudia el significado de las palabras).

Conclusión: tanto los hombres físicamente hermosos como los lingüísticamente más talentosos, califican bien en las preferencias del las damas.