En otro artículo comenté el «efecto halo» (cuando nuestro pensamiento nos lleva a suponer, por ejemplo, que si algo nos gusta entonces es bueno). Por este mismo efecto halo, algunos productos o servicios prometen ventajas que en realidad son inútiles.
Por ejemplo, en la competencia que existe entre las empresas que tratan de retener a los mejores empleados, están ofreciendo el pago de una cirugía para cambio de sexo.
Este beneficio no sólo atraerá a quienes deseen usarlo sino que también, por efecto halo, atraerá a otros que nunca lo aprovecharán, pero que sin darse cuenta están suponiendo que esta es una empresa para la que vale la pena trabajar.
Entre los expertos en publicidad se conoce mucho sobre esta particularidad de nuestra forma de reaccionar. Sin ir más lejos, no es por casualidad que la clásica botella de Coca Cola evoca el cuerpo femenino.
Nota: La imagen corresponde a la actriz argentina Isabel ‘Coca’ Sarli (1935- ), que protagonizó películas eróticas durante tres décadas.